La termografía en fachadas y cubiertas permite identificar, de forma no destructiva y a distancia, diferencias de temperatura en la superficie de los materiales, lo que revela patologías ocultas.
Inspección con cámara termográfica aerotransportada que identifica aislamiento inexistente o deteriorado, puentes térmicos, humedad por condensación, filtraciones de agua, infiltraciones en cubiertas, infiltraciones de aire, desprendimientos, elementos estructurales ocultos y pérdidas energéticas.
Detecta elementos constructivos
que transmiten más calor que los materiales contiguos, como pilares, frentes de forjado, cajas de persianas o marcos de ventanas mal aislados.
Localiza áreas más frías en el interior de la fachada donde se produce condensación, lo que suele derivar en moho.
Identifica zonas donde el material aislante está degradado, se ha movido o falta, mostrando «puntos calientes» (fugas de calor) en invierno.
Detecta acumulaciones de agua en cubiertas planas o fachadas. El agua, al tener una capacidad térmica distinta a la del material de construcción, aparece con una temperatura diferente (más fría en zonas de evaporación o más
caliente si ha estado expuesta al sol).
Identifica el recorrido y origen de filtraciones en cubiertas, incluso debajo de la membrana impermeable.
Visualiza corrientes de aire frío
(entradas) o caliente (salidas) no deseadas, comúnmente alrededor de ventanas, puertas, cajas
de persianas o juntas mal selladas.
Detecta zonas donde el mortero o el aplacado de la fachada se ha
desprendido del soporte estructural, ya que el aire interior genera una diferencia térmica.
Permite localizar vigas, pilares, tubos de calefacción o conducciones
embebidas en paredes.
Mapea el comportamiento térmico global del edificio para justificar la necesidad de rehabilitación energética y certificar la calidad de las obras.
Evaluación de diferencial térmico y condiciones meteorológicas
Documentación técnica con mapas térmicos y diagnóstico
Respuesta en menos de 24 horas